Nombre científico: Daucus carota L.
Origen: Europa y Asia.
Planta: bianual. Durante el primer año se forma una roseta de pocas hojas y la raíz. Después de un período de descanso, se presenta un tallo corto en el que se forman las flores durante la segunda estación de crecimiento.
Sistema radicular: raíz napiforme, de forma y color variables. Tiene función almacenadora, y también presenta numerosas raíces secundarias que sirven como órganos de absorción. Al realizar un corte transversal se distinguen dos zonas bien definidas: una exterior, constituida principalmente por el floema secundario y otra exterior formada por el xilema y la médula. Las zanahorias más aceptadas son las que presentan gran proporción de corteza exterior, ya que el xilema es generalmente leñoso y sin sabor.
Flores: De color blanco, con largas brácteas en su base, agrupadas en inflorescencias en umbela compuesta, con predominio de polinización cruzada..
Semillas: semillas pequeñas de color verde oscuro y con dos caras asimétricas, una plana y otra convexa, provista en sus extremos de unos aguijones curvados. El peso de 1.000 semillas es de unos 0.70 g y su capacidad germinativa media de tres años.
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Aunque en ciertos momentos del ciclo vegetativo las zanahorias pueden soportar heladas de hasta -3 ºC para llegar a perder su parte aérea y hasta -5 ºC para sufrir daños en las raíces, las temperaturas óptimas de desarrollo están comprendidas entre 15 ºC y 18 ºC. La semilla comienza a germinar a partir de 7 ºC, con un arco óptimo que va desde 15 ºC a 20 ºC, y acaba en un máximo de 30 ºC. La temperatura óptima es de 26ºC, con una máxima de 35ºC y 5ºC.
En el periodo de acumulación de reservas, las temperaturas frescas sostenidas provocan el alargamiento y la fuerte pigmentación de la raíz, por el contrario, las temperaturas elevadas, la acortan y la hacen palidecer.
Si a partir de una cierta edad de la planta y un determinado número de hojas, generalmente siete, se producen temperaturas frías de forma reiterada, se puede provocar una vernalización que dará como consecuencia la subida a flor. Este fenómeno es posible en los cultivos de contra estación o en ciclos precoces con periodos climáticos poco habituales.
Planta bastante rústica, aunque tiene preferencia por los climas templados. Prefiere los suelos arcillo-calizos, aireados (francos, orgánicos) y frescos, ricos en materia orgánica bien descompuesta y en potasio, con pH comprendido entre 5,8 y 7.
